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Exovet en Son Banya 06/11/2004 Ya esta aqui, ya llego; vuelve el serial de moda. Tras una pausa de unos 3 años (no esta mal), la serie autobiografica de nuestro personaje ficticio, pero al tiempo real llega de nuevo a vosotros. Seleccionados meticulosamente por un muy exigente comite de admision, sois, y asi se ha determinado, gente de bien, gente con la que nuestro protagosnista tiene el gusto de compartir vivencias, anecdotas varias.
No hacia mucho tiempo que nuestro agerrido veterinario habia empezado a ser reclamado por las clinicas mas prestigiosas de Palma para prestar alli sus servicios. Llevaba por entonces unos cinco meses en Mallorca y comenzaba a tener suficiente trabajo como para no dar abasto algunos dias. La noche en que la historia se desarrolla, Exovet habia estado trabajando en una de estas grandes clinicas de Palma y salia tarde. Ya de camino a casa, el terrible y maravilloso invento que llamamos movil, vuelve a sonar.
Movil: Piru-piru, piruuuuuu-piruuuuuu...
El caso, es que con un poco de paciencia Exovet da la vuelta y con su acompagnante habitual, Margarita, metida en el jersey, se dirige hacia el lugar de la cita.
Unos minutos mas tarde, Exovet casi llegando al lugar de la cita, pasa delante de un descampado oscuro con hogueras, que en apariencia podia ser un poblado de chabolas. Al pasar por la carretera cercana Exovet piensa, "como sea por aqui cerca, me voy a cagar en tooo". Llega por fin a la rotonda, y ve un coche esperando en el que al acercarse acierta a ver un conductor de tez oscura, si, efectivamente es gitano. Exovet es una persona sin prejuicios, ya sabe que los ricos no son precisamente los mas agradecidos. Habla con el susodicho y quedan en que le sigue. Poco despues, Exovet no da credito, el coche al que sigue no se acerca al citado poblado, se mete dentro. ¿Y que esperais de nuestro protagonista? pues, con aquellos atributos, que muy elegantemente llamamos testiculos anudados al cuello, entra detras. El espectaculo se merece unas cuantas lineas: Varias hogueras franquean la entrada al poblado en el que casas bajas de ladrillo se disponen en cuadricula, formando filas de casas sin detalles que permitan diferenciar unas de otras. Mientras circula, abre bien los ojos he intenta que no se note su cara de perplejidad, es decir, intenta circular con naturalidad, pero el paisaje no ayuda mucho: camellos, nignos sucios y casi desnudos, yonquies, coches quemados, gitanas que le paran y ofrecen coca, caballo... "¿Que sus quireis, tenimos de tooo,...?" Las "casas", todas iguales en una sola planta; un bisillo separa el interior de cada una, de los horrores de la calle. Exovet sigue intentando no perder al coche de delante; perderse aqui podria acabar tragicamente; gira en una calle y para delante de una casa en la que medio bidon metalico humea anunciando barbacoa gitana. Nuestro protagonista se arma de valor y baja del coche con Margarita en el hombro, la acogida no puede ser mejor. Supongo que cuando un aventurero encuentra una tribu canibal la sensacion debe de ser parecida; no se sabe si te acogen bien porque si, o porque ya estan celebrando que hay carnaza a la vista. Exovet saca sus medicinas y rodeado de niños pequeños que quieren ver a Margarita se encamina hacia la casa del cliente. El panorama en el interior es de pelicula: Toda la familia se dispone en un lado del salon formando como un graderio, es decir al estilo foto de curso en el colegio. Los abuelos, tios y primos mas altos detras, los jovenes entre medias con las mujeres a un lado, y sentada en el sofa la abuela, o madre descansa toda vestida de negro, oronda, guarda entre sus pies un canastillo de estos portatiles en el que descansa un bebe. Exovet no lleva la cuenta pero calcula que con el del canasto deben ser casi 20. Toda la familia guarda silencio y miran como si fuera a empezar una sesion de cine de verano al aire libre. Frente a todos la pared opuesta del salon alberga una pedazo de televison panoramica ultraplana de las que nadie se compra, un equipo de alta fidelidad y un DVD... No sabe si cobrara, pero comienza a no querer averiguarlo, y reza en silencio para que el loro no muera mientras lo coge y le inyecta las medicinas. Seria una desgracia perder la vida porque al loro le de un infarto. Comienza su cuestionario para poder deducir cuanto tiempo lleva el loro enfermo y adivinar que tipo de problema tiene (los loros cuando estan enfermos, hacen todos lo mismo, duermen y ahuecan la pluma), la informacion que pueda proporcionar el dueño, es vital. Mientras pregunta y le responden un gitanillo entra corriendo al grito de.... Paaaaaapa que yo quiero un loriiiiiito como eze (se refiere a Margarita que descansa tambien bastante acojonada sobre el hombro de Exovet). Como aconsejan los educadores, un brazo vuela por el aire, e impacta en la colleja y cara de gitanillo al tiempo que le padre le reprende... "Ez que no vee que ezta jablando el dotoor...." El chaval se calla y mira a Exovet con la palabra gravada en la mente, seguramente piensa... "ezte tio eeeeeeh un dotoor, jooooooder como mola lo de zer dotor y lleva un lorito jal hombro". Sigue la consulta y antes de iniciar el tratamiento Exovet pregunta que si ellos se atreverian a pincharlo al dia siguiente. Se hace un silencio pero surgen varios voluntarios. Aunque de inmediato el patriarca dirije su mirada al grupo mientras dice: "Sus ya zabeii que la siringa eza ez pal loro ehhh, a ver que va a pazaaaaarrrr, eihh?" Justo antes de iniciar el tratamiento un comentario alerta a nuestro protagonista: Gitano padre: El otro paece que tambie le paza argo, dotorrrrrr Exovet: ¿Como? Que el otro loro tambien esta mal? Gitano padre: Si paece que menos, peo ze le ve malamente. La bombilla se enciende en unas centesimas de segundo y Exovet hace la pregunta del millon: Exovet: ¿¿No les habreis dado aguacates?? Un murmullo recorre todo el graderio, la mayoria pregunta a los otros... ¿Que eeeeee un guacaaaaate?
Gitano hermano: Aaaaaaayyyyyyy puez no va y lez da guacaaaaaaate!!!!!!
El murmullo general acusa al padre de asesino... "A quien ze le suuuuucurre, darle guacate a los loroo (como si todos lo supieran de toda la vida)... Ayyyyy que sus los ha matao" Exovet: Bueno, no. Les vamos a empezar un tratamiento pero no se tienen porque morir. Exovet no quiere ni oir hablar de que se mueran los loros; con el alli, NO, pero tampoco despues, por si le buscan. Exovet administra el tratamiento a los dos loros y comienza a recoger sus cosas mientras sobre el medio bidon se comienzan a hacer unos langostinos y unas gambas que quitan el sentio. El gitano padre, que pilla a Exovet mirando a la barbacoa, rapidamente le invita a compartir mesa,
Gitano padre: Dotoooor, quedeze a cenaal con nozootros.
Exovet sale a la calle, su coche sigue alli, "increible, lo daba por robado y/o quemado". Mete sus cosas y cobra al gitano que como es habitual saca un fajo tipo rollo papel de WC , pero de billetes y le atiza la correspondiente propina. Exovet sale de alli rezando y llega a casa sano y salvo. Al dia siguiente..., la jornada quiere que nuestro protagonista acabe tarde otra vez; y en su cabeza algo no le deja irse a casa tranquilo. Se pregunta si un dia sufrira algun percance si los loros del gitano no se han curado. Ni corto, ni perezoso, se encamina al poblado gitano, son mas de las 10 de la noche (mas tarde descubriria que alli no se atreve a entrar ni la policia). Entra en el poblado muerto de miedo y comienza a intentar recordar cual era la calle, mientras la busca, todo tipo de drogas le son ofrecidas. Se mete en una calle, pero duda a cerca de que casa era. Ya han quitado la barbacoa portatil y todas tienen unos bisillos de flores en lugar de tener puertas. De pronto, ve una gitana sentada en la puerta de una de las casas anteriores y baja la ventanilla, la conversacion no tiene desperdicio:
Exovet: Perdone, ¿Usted sabe cual es la casa de Rafael?
Exovet no da credito, esto es como en las peliculas; la gitana, se debia creer que era un secreta. Exovet llega a la casa y se baja. Se acerca a la casa y se encuentra con la abuela que se sorprende de verle.
Exovet se despide, y se mete en el coche para ir a dar la vuelta al final del callejon. Mientras va hacia alli, un cojo delgadito se le arrima y le avisa: "Ojo que hoy hay redada".
Exovet: Oiga!, que yo no he venido a por droga.
Exovet se da cuenta del malentendido y sigue hacia el final del callejon para dar la vuelta. Cuando vuelve pasa delante de la casa de Rafael y oye unos gritos de la abuela gitana,( el cojo esta dentro de la casa con ella):
Gitana abuela: Aaaaaaaaayyyyyy, pos no vaaaaaaa y le dice al dotoorrrrr, que si viene a por drojasssssss.
Exovet pasa de largo pero pronto ve salir al cojo corriendo de la casa tras su coche. Se detiene a los gritos del cojo y baja la ventanilla.
Cojo: Ayyyyy dotoooooor, peldoooneme, que yo no sus sabiiiia.
Todo ha ido bien y Exovet se va a casa. Sale del poblado y coge la carretera principal. De pronto en la oscuridad, unas linternas. Los nacionales le piden que se detenga, armados y con perros. Exovet no se extraña, ya le habian avisado, de manera que sabe que es una redada. El agente muy serio le pregunta:
Agente: Ha salido usted ahora mismo del poblado, y le vimos entrar tambien ayer.
El agente intenta contenerse pero no se puede aguantar y comienza a reirse. "¿Que le habran dado los gitanos estos al loro?". Revisan el coche pero no traen los perros Exovet lleva el maletero lleno de medicinas y se volverian locos. Despues de verificar su identidad y de unas risas, se despiden de Exovet mientras le dicen, "anda que vaya un trabajito, ¿ehhh?". Exovet, no es del todo consciente de lo que para un mallorquin supone entrar en Son Bania. Pasaria el tiempo sin noticias ni del gitano ni de los loros, hasta que un mal dia un desaprensivo fuerza la cerradura de su coche y le roba del maletero una camara de fotos y unos libros de medicina veterinaria. Sin dudarlo un momento, Exovet se dirije a Son Bania en busca del gitano. Esta vez, es de dia y lo encuentra en casa...
Exovet: Hola Rafael, soy el veterinario que te trato unos loros.
Exovet marcha creyendo en lo que el gitano le ha dicho pero con poca esperanza. Y queridos lectores, ya me gustaria poder relataros que Rafaeee llamo pa deci, "doctoor, que ya ta, pue venii por aquii". Pero si algo tienen lo capitulos de Exovet es ese rigor cientifico, esa crudo compromiso con la verdad, que me obliga a deciros que Rafael nunca llamo, y que nuestro protagonista se compraria un camara digittta nuevecita al año siguiente. Aqui finaliza este curioso capitulo de aventuras (nunca mejor dicho) de un Veterinario Exotico en Mallorca, exiliado ya a muchos kilometros, pero que guarda con todo detalle recuerdo de esta y otras muchas anecdotas que poco poco os ira haciendo llegar. |
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